La verdad que en cada país que entrabamos siempre teniamos el temor de encontrarnos personas non gratas, pero en realidad no fue así, del todo. Sin embargo en Sarajevo fue diferente, era un país que recientemente había sufrido una guerra y eso a las personas les hace cambiar. De hecho por la noche, cerca de las 9, antes de volver hacia Split, esperando al autobus empezaron a llegar chavales jóvenes bosnios que volvían a su ciudad, supongo. Al principio eran unos 5 o 6, y haciéndose los simpáticos se fueron acercando, hablando en inglés con nosotros (cosa que era díficil, porque casi nadie hablaba inglés, ni en las estaciones). Poco a poco fueron llegando más, hasta ser cerca de 15 y nos rodearon, pero siempre "de buen rollo". Hasta que salto la pregunta del que parecía el cabecilla de ellos "Llevais armas?, pistolas, cuchillos, etc" entonces es cuando saltó la alarma y a todos se nos abrieron más los ojos, por si acaso. Nos contaron el odio que les tenian a los serbios y que a su padre lo mataron, etc; cosas de la guerra. Cuando llegó las 9 ellos se fueron y gracias que se fueron. Y después de esta historia de terror psicológico, os dejo las fotos, ahora lo pienso y tenía que haber grabado un video, pero no estabamos para sacar móviles o camaras de fotos, nunca se sabe.

Sarajevo